sábado, 22 de enero de 2011

Cuando el cinismo y la hipocresía se amanceban.



      Pues eso, que cuando estos dos elementos coyundan y lo hacen, además, adornados con toga y con puñetas, a una le entran ganas de vomitar ante el espectáculo que ofrecen.

Comparar las marrullerías -cuando no prevaricaciones continuadas- de Baltasar Garzón, con la impecable trayectoria jurídica de Javier Gómez de Liaño, es tanto como comparar el culo con las témporas. Pero eso es, exactamente, lo que ha hecho el Fiscal Navajas (¡caray con el apellido!), al establecer paralelismos entre el llamado "caso Liaño" y la recusación llevada a cabo por Garzón contra cinco magistrados del Tribunal Supremo por  "contaminación";  una nueva y previsible filigrana de Baltasar para retrasar el marrón que se le viene encima.

En su escrito, de 11 páginas, el  fiscal Luis Navajas apoya el primero de los motivos de Garzón para recusar a los magistrados, destacando las "innegables similitudes" de este procedimiento con el juicio celebrado en su día contra Javier Gómez de Liaño, apostillando que el asunto presenta una considerable proximidad y similitud con el que ahora nos ocupa", y añadiendo que en el "caso Liaño",  tres de los magistrados que le juzgaron formaron la Sala del mismo tribunal que admitió la querella contra él y desestimaron los recursos que el ex juez interpuso, exactamente lo mismo que dice ha ocurrido en el "caso Garzón".

Semejante majadería, por no llamarlo algo peor, ha hecho salir a la palestra a Gómez de Liaño quién, a diferencia de " Baltasar Super-star", siempre habla poquito, pero con contenido, para poner las cosas en su sitio.

Por mi parte, señores fiscales, a otro perro con ese hueso. Hay que tener muchas agallas, muchos humos y mucha cara dura, para venirnos a esas alturas con semejantes símiles; para tomar la ocasión por los pelos y traer a colación la felonía que la "Justicia" cometiera en su día contra el magistrado Gómez de Liaño, servirse  de ella, a modo de florinete e infringirle  una estocada -diría más bien, una puñalada trapera- en lo que parece más una "vendetta" contra él, por la sentencia ganada en Estrasburgo, que un pronunciamiento riguroso desde la imparcialidad y la justicia. No debemos olvidar que las declaraciones de Garzón  fueron decisivas para apartar a Gómez de Liaño de la carrera judicial tras dictarse sentencia contra él, en el famoso "caso Sogecable".

Sepan ustedes que con sus tontorronadas, ya no engañan a nadie. Déjense de cuentos de Calleja y fantasías animadas, y comiencen a aplicarle a Garzón el mismo trato que al más común de demás mortales -él lo es- de una santa vez.

Estamos esperando.


1 comentario:

  1. Cuándo se va a enjuiciar a nuestro "MELENAS" ALIAS EL PADREZITO.

    Estoy loco de impaciencia.

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