viernes, 31 de diciembre de 2010

La "campanada" que nos llega del Tribunal Supremo: Sentencia "habemus".



Sentencia importantisima la del Tribunal Supremo del día 29 de Diciembre: Afinsa y Fórum Filatélico eran empresas mercantiles. Punto.

Y final, diría yo, a lo que ha sido la pesadilla de estos últimos cuatro años y medio, vivida en primera persona por la friolera de medio millón de personas, que han visto, según el papel que les haya tocado representar en esta terrible farsa/trama Zapateril, su patrimonio expoliado, sus trabajos evaporados, sus vidas arruinadas y las sociedades de su legítima propiedad, saqueadas.

Bienvenida sea la sentencia del Tribunal Supremo, aunque algunas de sus apreciaciones nos hagan pensar que a sus señorías les ha apetecido "sorber" y "soplar", por aquí y por allá, y meterse por verdes praderas desconocidas, en algunas partes del texto. Me estoy refiriendo, naturalmente, a sus "pronunciamientos pontificantes" sobre el valor -o no- de las inversiones en filatelia.

Pero, florecillas del campo aparte, (no nos quedemos en los "adornos superficiales", que demuestran una ignorancia supina en términos de inversiones filatélicas), y entrando de lleno en el fondo del asunto, ya que eso es, en definitiva, lo que nos interesa, la sentencia de sus santas señorías es demoledora. Tan demoledora es, que el Gobierno ha puesto a funcionar sus terminales mediáticas, a toda prisa,  para que, unas por acción -otras por desconocimiento u omisión-, hayan "vendido la moto" a la ciudadanía de que "ellos, el Gobierno no va a pagar a los afectados de Fórum y Afinsa , porque el Estado no es responsable de su codicia y de su errónea elección en cuanto a modos alternativos de inversión".

Pues va a ser que no, plumillas. Ante informaciones tan sectarias, tan manipuladas y tan falsas como las que habéis venido publicando durante todo este tiempo, por mucho que os esforcéis en hacerle el caldito gordo al ZP y sus boys (y girls), la patada en mitad de vuestras partes pudendas que os ha arreado el Tribunal Supremo, es de las que dejan cardenales -y huellas salvajes- para toda la vida. Tanto como las que sus señorías les han arreado a los instigadores de la canallada que pusieron en marcha el 9 de mayo de 2006.

Tanto es así, que, tengo para mi que, a partir de ahora, "las víctimas" nos vamos a convertir en verdugos, y nos lo vamos a pasar pipa, viendo como algunos comienzan a vivir una etapa en la que van a tener que aprender a vivir con las carnes abiertas, por la que se les puede caer -mejor dicho, les caerá, con toda seguridad-, encima.

De momento, ya despiden el añito con un buen marrón en todo lo alto, que no es poco, en justa reciprocidad por los más de cuatro años que nos han hecho despedirnos a nosotros con miedo, angustia, incertidumbre y ruina, cuando no otras cosas mayores sobre las que no entro en detalle porque son demasiado duras como para intentar reflejarlas con palabras.

Esta sentencia del TS ratifica la del 4 de febrero, emitida por otros magistrados, los de la Sala 3ª de la Audiencia Nacional, tanto como ratifica lo que muchos perjudicados, llevamos gritando, que no diciendo, desde el momento en que se puso en marcha la famosa "Operación Atrio": esta intervención ha sido un montaje lanzado, a modo de obús,  contra la población civil, por un nefasto Gobierno, con un incompetente a la cabeza y un (ahora) vicepresidente más malo que la quina, que no han dudado en hacerle un favorcito a la todopoderosa Banca, en correspondencia directa por algún que otro favorcito que, la todopoderosa banca les hiciera en su día;  llámese, por ejemplo, cancelación de los créditos y apoyos dinerarios concedidos al PSOE, de cara a sus campañas políticas.


Pues a ver qué hacen ahora esos que muchos perjudicados hemos dado en llamar, cariñosamente y con cierta complicidad en la contextualización, "los malos". Esta sentencia dejar con las vergüenzas al aire a toda una serie de eminentes personajes, personajillos y personajetes, cuyos nombres jamás vamos a olvidar, porque pasarán a la posteridad como intervinientes en el mayor caso de injusticia social, saqueo, expoliación, abuso de poder y prevaricación, que se haya cometido -hasta la fecha- contra una parte de la sociedad civil.española (y también portuguesa), sin excluir alguna que otra nacionalidad que también aparece, con todos los honores, en la lista de afectados.

Ante la referida sentencia del TS, la reacción de muchos perjudicados me llega desde hace dos días, a través de innumerables llamadas telefónicas y correos electrónicos,  durante estos dos días en forma de concisa pregunta: "Y ahora, ¿qué?". Mi respuesta, siempre la misma: "Pues ahora, vas y le dices a tu abogado que ya está tardando en solicitar la anulación del Concurso de Acreedores, porque tú solo, por ti mismo y contigo mismo, no puedes hacer nada. Él es quién actúa en tu nombre".

La respuesta, también por repetida, la misma: "Pero Mila, tú sabes que eso no lo va a hacer. Ahora dicen que se van a enredar a recurrir ante el CGPJ, y el Constitucional, y Estrasburgo...". A lo que, nuevamente repitiendo la mía como si fuese un loro, me veo obligada a rematar diciendo: "Ese es tu problema, no el mío. Si no eres capaz de meter en cintura a tu abogado -o no quieres hacerlo porque te amenaza, como es habitual en él, con que si no estás contento con su representación letrada, te largues con viento fresco, que él con pasarte la minuta por sus honorarios se da por contento, pues pasas olímpicamente de sus admoniciones  y te unes a la iniciativa que vamos a poner en marcha a través del Gabinete Jurídico de Manos Limpias, y que no presenta conflicto alguno con las pasadas tonterías de tu abogado, ni con el recurso al pataleo que, con toda seguridad y para lanzar tinta de calamar y seguir ganando tiempo, pondrá en marcha, con lo cual, de pasarte la jura de cuentas, nada de nada".

El final de la conversación con mis interlocutores es, en ocasiones: "me pongo a ello". A veces, sin embargo, lo que me llega es: "pues me lo pienso".

Pues bien, para los primeros, en el supuesto de que no sepan por donde empezar, aquí va el correo en el que pueden solicitar información para "ponerse a ello": rabajota@gmail.com

Para los segundos, más vale que "se lo piensen" antes del 10 de enero, porque a partir de esa fecha se acabó lo que se daba, ya que el plazo de adhesiones a M.L. quedará cerrado.

En cuanto a los que todavía confían en que Estrasbusgo, el CGPJ, el Tribunal Constitucional, o el reloj de la Puerta del Sol, con sus 12 campanadas, les vayan a sacar del atolladero en el que nos han metido los abogados.... ¿qué decirles? Pues que tienen más fe por creerse las tonterías de quienes ya no saben como dilatar el aluvión de quejas que se les viene encima por incompetentes, que la fe que tenían los pastorcitos de Fátima en la Santísima Virgen María.

Los milagros existen, pero en cuestiones de justicia... los justos. Y Justicia, con mayúsculas, frente a la presbicia -cuando no manifiesta maldad- de muchos, es lo que ya se ha hecho con esta sentencia del Supremo de manera que, ¿para qué queremos pedir milagros que solamente consisten en ruedas de prensa tontorronas y en una enorme pérdida de tiempo?.

En fin, allá cada cual.

Feliz Año para todos excepto para "los malos", (que faenita lo de la sentencia, ¿verdad, campeones?)

Mila.

NOTA: y a los 12 "magníficos"seguidores de este Blog, tanto como a todos aquellos que nos honran con su lectura, aunque no se hayan dado de alta como tales, ya sabéis mi lema: ¡¡seguiremos resistiendo!!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Solo faltaba La Razón.


Cada vez tengo más claro que la intervención de Afinsa es una auténtica bomba de relojería para el Gobierno de Zapatero. Una intervención injustificada a todas luces, una causa paralizada en todos sus procedimientos, una demoledora ausencia de pruebas que justifiquen el saqueo y derribo de esta compañía, hacen del "Caso Afinsa" un clavo al rojo vivo, insertado en el zapato de las llamadas "Instituciones del Estado" que está ocasionando no pocos quebraderos de cabeza a más de uno.

La irrupción en escena del gabinete jurídico de  Manos Limpias, al que un colectivo de perjudicados hemos encomendado una nueva línea de defensa, no les va poner las cosas demasiado fáciles, y ellos lo saben.

Y como el mejor recurso para seguir "macerando" la opinión pública es pedirle favorcitos a la prensa carroñera, no tienen pudor alguno en utilizar los medios digitales y de papel, a modo de tabloide, para intentar contrarrestar  sus miserables actuaciones. Los plumillas de turno, naturalmente, aceptan encantados y se unen al jueguecito de la desinformación,  sin miramiento ni ética periodista de ninguna clase.

En la lista de mamporreros de las tésis del Gobierno, solo faltaba "La Razón" , una gacetilla  informativa venida a menos que está sufriendo una auténtica hemorragia por pérdida de lectores. Ya estaba tardando.  Ahora resulta que entre las "noticias de una década para no olvidar", aparece, con honores propios, junto al Caso Gescartera y la estafa de Madoff, "El fraude de Afinsa". Así, como suena, y con todas las letras. Del  "fraude de Fórum", naturalmente, nada de nada. Todos los honores de la supuesta estafa filatélica se los lleva Afinsa que para eso era Afinsa.

Ante esta ofensiva -y estos modos-  que ya cantan más que el inmortal Pavarotti, una no tiene por menos que preguntarse qué "razones" son las que impulsan a "La Razón" a publicar semejantes dislates. ¿Será, tal vez, que las altas instancias consideran a Fórum amortizada y ya no les merece la pena gastar tinta -ni tiempo- en escribir su nombre, a pesar de que más de 260.000 personas sufren por la intervención de la compañía tanto como más de 190.000 sufrimos las consecuencias del derribo de Afinsa? ¿Será que hay algunos a quienes no les gusta nada de nada que, de los 460.000 clientes expoliados por la intervención gubernamental de las dos compañías, un grupo de irreductibles de Afinsa estemos plantando batalla, puenteando a los inútiles de abogados que nos han  hundido  -digo "defendido"-  hasta la fecha, en el ejercicio de nuestra libertad,  mientras que el resto de perjudicados, vaya usted a saber por qué, se ha quedado catatónico, y a verlas venir? ¿Será que con el raca-raca de la basura periodística que están evacuando durante los últimos días pretenden neutralizar cualquier atisbo de duda que puedan tener los perjudicados, sobre la legalidad del saqueo que pusieron en marcha? ¿Será que los de La Razón son unos irresponsables que actúan  con patente de corso para saltarse, al igual que los demás voceros,  el sagrado principio de presunción de inocencia recogido en nuestra Constitución, dando por hecho acciones delictivas que no han sido probadas, ni condenadas hasta la fecha, porque algún "comando X", les inste a que así lo hagan? ¿Será que están que beben los vientos por el poderoso Rubalcaba -solo hay que ver lo que publican a través de sus ultimas encuestas a favor del vice como candidato a la Presidencia para  sustituir a Zapatero- , y que todo sea por "la causa" ¿Será que Marhuenda cada vez huele peor, informativamente hablando, y así le van al pobre las ventas de su insulso tabloide?  ¿Qué será?

Tengo para mi, que un poco de todo lo anterior.